Superar el riesgo, el miedo y la preocupación


 
Aunque están relacionados entre sí, el riesgo, el miedo y la preocupación no son lo mismo.
El riesgo convive alrededor de nosotros, cada vez que nos cruzamos con posibles situaciones que puedan llegar a llevar al fracaso, nos enfrentamos inmediatamente con el riesgo. Querer marcar la diferencia, desear realizar algo diferente o algo innovador lleva al riesgo, cualidad inherente a cualquier nuevo emprendimiento.

El miedo es la reacción natural al riesgo. Mientras éste es real y externo a nosotros, el miedo es subjetivo, existe dentro de nosotros, solo en nuestra imaginación. Es decir, el miedo provoca que la imaginación funcione para representar lo que podría suceder si las cosas salen mal de una situación determinada.

Por su parte, la preocupación es el duro trabajo de actuar mentalmente y activamente contra el miedo. La preocupación es nuestro esfuerzo de imaginar una solución, una posible forma de evitar la situación a la que nos lleva el miedo y sucumbir ante ella, una manera de sobrevivir a las cosas que tememos para llegar a buen término.

Si se llega al punto en que uno mismo se convence de que el riesgo es causa suficiente de miedo y que el miedo es causa suficiente para la preocupación, es probable de que se bajen los brazos frente a la extenuante situación. Pero por otra parte, se puede elegir tomarlo de una forma completamente distinta y sacar algo muy bueno de ello, darse cuenta que la posibilidad de riesgo es algo bueno, que puede llevar a grandes cosas y merece la pena seguir ese camino sin llegar al miedo extremo que debilitará las intenciones de emprendimiento o llegar a la obsesiva preocupación que puede convertirse en paralizante.

Hay que separar las cosas, no tomarlo como una causalidad inevitable, que de forma pesimista harán retroceder los emprendimientos que nos llevarán a lograr grandes cosas. Recordar tomar un buen plan de acción, realizar una estrategia adecuada a las intenciones y los pasos a seguir para alcanzar un objetivo. Afrontar las dificultades que aparezcan, los riesgos siempre aparecerán cuando se intentan tomar los caminos que llevan al éxito, el desafío es no caer ante los primeros inconvenientes e intentar superarlos para llegar a los buenos resultados.
 

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